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Piura

miércoles, 10 de abril de 2013


 “BODAS DE ORO DEL CEP HOGAR  SAN ANTONIO”


Con una serie de actividades religiosas, culturales, cívicas y educativas el CEP Hogar San Antonio de Piura celebra sus Bodas de Oro Institucional.
El programa celebratorio se inicia desde el día viernes 12 de abril con la inauguración de los VII JUEGOS DEPORTIVOS DE LA FRATERNIDAD ANTONIANA, denominados; “BODAS DE ORO”- 2013, y continuará todo el año.

Entre otras actividades se ha previsto la realización de los Juegos Florales Antonianos, Olimpiadas de Matemáticas, Concursos de dibujo y pintura, Paseo de Comparsas y Carros Alegóricos por el centro de la ciudad, Reencuentro de ex alumnos, Sesión Solemne en el Concejo Provincial de Piura, en homenaje a las Bodas de Oro, Celebración Eucarística,  Ceremonia de Gala en el teatro Municipal, Festival de Bandas, Izamiento del Pabellón Nacional y Desfile de honor en la plaza de Armas con participación del Personal de la Institución,  alumnos, ex alumnos, padres de familia entre otras.

La celebración central se realizará la semana del 09 al 15 de junio, con la presencia del Ministro Provincia. R.P. Enrique Segovia Marín, acompañado de su Definitorio, así mismo se harán presentes los Directores y delegaciones de los Centros Educativo de la Provincia de los XII Apóstoles del Perú:
HUANCAYO: CEO San José Obrero

En el marco de las celebraciones de las “Bodas de Oro”, del 11 al 15 de setiembre se reunirán deportistas de los Colegios antes mencionadas para participar en las Olimpiadas Franciscanas.

jueves, 26 de abril de 2012


Fray Ladislao Canales Burgos OFM
El Padre Ladislao Canales Burgos nació en la ciudad de Talara en el año de 1937
Sintiendo el llamado del Señor decidió ingresar a los franciscanos de la entonces Custodia. En octubre del año 1974, se ordena sacerdote. Durante varios periodos se desempeñó en el cargo de secretario general de la Custodia Santísimo nombre Jesús, así mismo fue director del Colegio San Antonio, en 1977.
En el año 2000 es elegido nuevamente secretario de la Custodia, durante el periodo del Padre Bernardo Sánchez, haciéndose cargo de la Promotoría del Colegio. En el año 2003, debido al glaucoma que padecía y que lo estaba dejando ciego decide ausentarse  de la fraternidad. En los años siguientes fue perdiendo la vista hasta quedar completamente ciego, sin embargo nunca dejó de visitarnos y sobre todo nunca dejó de asistir a la Novena y procesión de San Antonio cada 13 de junio, en compañía de su fiel y entrañable hermano. 
En el año 2009, con motivo de sus Bodas de Coral, 35 años de vida sacerdotal decide celebrarlos en el Colegio. Se sintió profundamente emocionado cuando fue invitado a concelebrar la Misa, para ese entonces ya estaba ciego, siendo asistido por los sacerdotes concelebrantes. Al final de la Misa el Colegio le rindió un emotivo homenaje, en la que no faltaron los regalos, las poesías, los cantos y los bailes. Al final del homenaje se realizó el brindis de honor.
Hablando de su ceguera decía que él, la había aceptado con cristiana resignación y que le ofrecía al Señor sus padecimientos.    
El Padre Ladislao, se caracterizó por su espíritu alegre y emprendedor y por  su carácter fuerte y disciplinado. Se le recuerda mucho por las procesiones a San Antonio. El desplazamiento era lento y ceremonioso, dos pasos adelante y uno atrás, era una manera de testimoniar su devoción al milagroso  y taumaturgo evangélico  San Antonio de Padua.    
Falleció el día jueves 19,  a la edad de 75 años. El día viernes 20 el Colegio Hogar San Antonio le ofreció un homenaje póstumo, seguido de la paraliturgia y despedida de los alumnos y personal de la institución. El día sábado 21 fue sepultado.

viernes, 7 de octubre de 2011

EL SEÑOR CAUTIVO DE AYABACA

La festividad del Señor Cautivo de Ayabaca, congrega en este mes de octubre a miles de fieles, quienes llegan a pie o en alguna movilidad disponible, no importa el medio, cada año se repite este ritual.
El Señor Cautivo de Ayabaca es una de las imágenes que más pasión despierta en los fieles. Hay piuranos que residen en lugares distantes, incluso en el extranjero, que llegan para participar en esta festividad. También llegan fieles de países vecinos, como Ecuador y peruanos de distintas ciudades quienes se congregan para adorar y pedir sus milagros.
Existen varias historias que explican el origen de la devoción al Señor Cautivo de Ayabaca, una de las más difundidas es la que cuenta que tres hombres vestidos de blanco llegan a Ayabaca. Eran artistas talladores. Ellos se comprometen a esculpir una imagen de Jesucristo a condición de que el pueblo guardara absoluta reserva sobre su presencia.
Nadie, además, debía interrumpir su trabajo y los alimentos les serían servidos al amanecer. Nadie debía verlos trabajar. Pero, la curiosidad pudo más, pasó el tiempo y varios se animaron a ver los avances del trabajo de los misteriosos caballeros. Los pobladores se acercaron a la casa, llamaron insistentemente y, al no tener respuesta creyeron que se habían burlado de ellos. Al forzar la puerta no encontraron a nadie y la comida estaba intacta, pero en el fondo de la habitación se alzaba imponente la escultura de un Nazareno con las manos cruzadas.
Otra historia relata que a mediados del siglo XVIII un humilde campesino, al rozar los árboles de totoral, observó que de un tronco brotaba un líquido rojo como la sangre de una herida. Se llenó de fe e inspirado en ello talló el madero para forjar la imagen de Jesucristo.
Existen otros relatos, algunos investigadores creen que es una reminiscencia de un culto a dioses prehispánicos, como ocurre con otras devociones. Lo cierto es que la fe se mantiene inquebrantable en el pueblo de Ayabaca y sus alrededores.

San Francisco y los Franciscanos

Nació en Asís (en el centro de Italia) en 1181, por lo que es llamado "Francisco de Asís". Francisco procedía de una familia rica. Su padre era comerciante de telas. Vivió como todos los jóvenes de su edad y de su época diversas experiencias: las fiestas, las escapadas e incluso las guerras, durante las cuales fue hecho prisionero y sufrió enfermedades. Durante su convalecencia, sintió una insatisfacción profunda ante la vida. Buscó, miró a su alrededor, pero su pregunta quedó sin respuesta...
Un día, escuchando un pasaje del Evangelio, le llegó la respuesta a lo que buscaba: pasar la vida amando a toda la creación. Transformó entonces su vida, se hizo pobre, tomo la tarea de anunciar el mensaje de alegría, de esperanza y de amor contenido en la Biblia, y de llevar la paz a todas las gentes y a toda la Creación. Se vistió de un sayal gris y se ciñó con un cordón. Se vistió con los vestidos de los pobres de su época.
Toda su vida se convirtió en una anuncio y trabajo en defensa de la solidaridad con los pobres, los disminuidos, los marginados. Denuncia las injusticias y se opone a toda apropiación. En la oración encuentra su fuerza para amar y para ayudar a los otros. Un día descubre que toda la Creación forma una gran familia, una especie de fraternidad universal. Entonces invita a todos los hombres a cantar al Señor, al amor mutuo y al respeto de nuestra madre tierra, de nuestra hermana la luna, de nuestro hermano el sol...
Sus hermanos frailes querían convertir la fraternidad en una orden como las otras que existían: con grandes conventos, mucha organización, dedicación al estudio... e intentaron quitarles la gran libertad que tenían de ir de un lugar a otro y vivir en chozas y lugares abandonados. Eso reportó a Francisco un gran dolor.
Al final de su vida, resume en el "Cántico del hermano sol" sus enseñanzas sobre el respeto y el amor que todos los humanos deben tener hacia todas las criaturas de Dios. Reúne así las preocupaciones de los que cuidan la defensa de la naturaleza, de los animales y del medio ambiente. Por esto se le nombró en 1979 "patrón de los ecologista".

DÍA DE LA PAZ

Cada año, el 21 de septiembre se conmemora en todo el mundo el "Día Internacional de la Paz", el cual fue declarado en 2001 por la Asamblea General de las Naciones Unidas para "conmemorar y fortalecer los ideales de paz en cada nación y cada pueblo".
La Asamblea General declaró que ese día se observaría la cesación del fuego y la no-violencia a nivel mundial, e invitó a todos los Estados Miembros, a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, a las organizaciones regionales y no gubernamentales y a los particulares a celebrar el Día, realizando, entre otras cosas, actividades educativas y de sensibilización de la opinión pública.
Si queremos construir el futuro debemos actuar de inmediato y de común acuerdo, para que la paz y la no-violencia sean una realidad para todos los seres humanos.
El aumento de la violencia y los conflictos en diversas partes del mundo hacen de gran importancia la reflexión y la acción para construir y fortalecer una cultura de paz en la sociedad
La Cultura de Paz es el conjunto de valores, actitudes y comportamientos que reflejan el respeto de la vida, de la persona humana y de su dignidad, de todos los derechos humanos; el rechazo de la violencia en todas sus formas y la adhesión a los principios de democracia, libertad, justicia, solidaridad, cooperación, pluralismo y tolerancia, así como la comprensión tanto entre los pueblos como entre los grupos y las personas sin importar sexo, etnia, religión, nacionalidad o cultura.
En la construcción de una cultura de paz es de gran importancia prevenir los conflictos atacando sus causas mediante el diálogo y la negociación; reconocer la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres; así como la libertad de expresión, opinión e información.
Para que nosotros mismos y las generaciones venideras podamos cosechar los frutos de esta Cultura de Paz, debemos actuar desde ahora. Es preciso:
• Fomentar la educación para la paz, los derechos humanos y la democracia, la tolerancia, y la comprensión internacional;
• Proteger y respetar todos los derechos humanos, sin excepción alguna, y luchar contra toda forma de discriminación;
• Promover los principios democráticos en todos los ámbitos de la sociedad;
• Vivir la tolerancia y la solidaridad;
• Luchar contra la pobreza y lograr un desarrollo sostenible en provecho de todos, capaz de proporcionar a cada persona un marco de vida acorde con la noción de dignidad humana;
• Proteger y respetar nuestro medio ambiente

lunes, 11 de octubre de 2010

PIURA, CAPITAL DE LA EDUCACIÓN CATÓLICA A NIVEL NACIONAL

PIURA, CAPITAL DE LA EDUCACIÓN CATÓLICA A NIVEL NACIONAL

Con mucha expectativa por parte de los participantes, se inició el día de ayer domingo la XXIII Convención Nacional de Educación Católica, organizada por el Consorcio de Colegios Católicos del Perú.

"Calidad Educativa y Formativa en la Escuela Católica" es la temática planteada con el propósito de reflexionar sobre la importancia de contribuir en la mejora de la formación integral que reciben los estudiantes en la escuela católica, en los tiempos actuales.

Desde la 2.30 de tarde las delegaciones de las Instituciones católicas de todo el Perú, se concentraron en la Plaza de Armas, desde donde desfilaron a las 3.00 de la tarde, hasta las instalaciones del Colegio Salesiano don Bosco, convertido en sede de este evento que se realiza anualmente en diferentes ciudades del Perú, y que este año le ha tocado organizar a Piura.

Pasadas las 3:30 de tarde comenzaron a ingresar al coliseo del Colegio Salesiano don Bosco, las diversas delegaciones que eran gratamente acogidas por parte de los presentes, así como por los organizadores.

A las 4.00 de tarde se realizó la Misa inaugural, la misma que fue presidida por Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, Arzobispo Metropolitano de Piura y Tumbes, acompañado de numerosos sacerdotes de Piura, Lima, Arequipa, Cusco, entre otros.

Durante su homilía Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, dio la bienvenida a los participantes, manifestando que Piura no solamente era una ciudad cálida por su clima, sino sobre todo por el cariño, el afecto y la acogida de su gente, que ha dado muestras de su profunda fe católica, durante la celebración del Congreso Eucarístico y Mariano, realizado en el mes de agosto, reafirmada recientemente con la peregrinación al Señor Cautivo de Ayabaca y a la Mamita Meche (la Virgen de las Mercedes) en Paita. Felicitó al Consorcio por escoger a Piura, convertida en “La capital del educación católica, a nivel nacional”.

Es conmovedor, manifestó el Arzobispo, ver la cantidad de Docentes venidos de diferentes lugares del país. Refiriéndose al evangelio habló del pasaje que se refiere a los 10 leprosos, curados por Jesús, y que sin embargo, sólo uno regresó para manifestarle su agradecimiento. Pidió Monseñor que se cultivara la gratitud en las Escuelas Católicas y como tarea pidió al Consorcio: propagar el rezo del Santo Rosario en sus colegios. Antes de la terminar, bendijo los crucifijos que se obsequiaron a los encargados de los Talleres.

Concluida la Misa se dio inicio el programa inaugural con entonación del Himno Nacional, seguido de las palabras del Presidente del Consorcio Regional, Julio Kcomt Otero, quien manifestó en su discurso que Piura nos reúne, en el marco del Congreso Eucarístico y Mariano, realizado en el mes de agosto en nuestra ciudad para sumar esfuerzos a fin de reflexionar y profundizar respecto a la misión que tenemos como educadores guiados por la luz de Cristo.

Así mismo dijo que San Miguel de Piura, la primera ciudad fundada por los españoles en Sudamérica, que en tiempos remotos fue una base de abastecimientos de los pobladores quechuas y donde se desarrolló la cultura Vicús, ha recordado hace unos días al Almirante Miuel Grau y Seminario, el Peruano del Milenio, ejemplo para todas las generaciones porque nunca dudó sobre su vocación desde un inicio se comprometió con el Perú hasta el fin de sus días demostró ser un hombre integro. Cuantos valores describen a Grau. Su generosidad, honor, dignidad, vehemencia y coraje.

Concluida la intervención del Presidente del Consorcio Regional, el doctor Carlos Rainusso Yáñez, Presidente del Consorcio de Centros Educativos Católicos del Perú, hizo la presentación y la inauguración del evento, manifestando que al escoger el tema se consideró ante todo que la calidad educativa, sólo tendrá sentido si va dirigido a lograr una formación integral en aquellos que son los actores de nuestro quehacer educativo: los alumnos

A las 6:30 de la tarde se presentó la primera Ponencia: Retos educativos en una escuela a cargo del Hermano: José Manuel Velasco Arzac, mexicano presidente de la Conferencia interamericana de Educación Católica (CIEC) y presidente de la Confederación Nacional de Escuelas Particulares (CNEP), quien planteó una serie de retos entre ellos que no sólo se debe educar a los estudiantes, sino educarse los directivos, los maestros, los padre de familia, el personal administrativo y apoyo, para ello se requiere el compromiso y la colaboración de todos en la medida de sus posibilidades. Otro retos, es que, se establezca con claridad los objetivos y las metas intermedias, así como la preparación para que todos los docentes sean a su vez agentes de Pastoral y algo que es muy importante evaluar sistemáticamente.

Francisco Rosas Castillo

lunes, 4 de octubre de 2010

SAN FRANCISCO DE ASÍS

Nació en Asís (Italia) en 1182. Su madre se llamaba Pica y fue sumamente estimada por él durante toda su vida. Su padre era Pedro Bernardone, un hombre muy admirador y amigo de Francia, por la cual le puso el nombre de Francisco, que significa: "el pequeño francesito". Cuando joven a Francisco lo que le agradaba era asistir a fiestas, paseos y reuniones con mucha música. Su padre tenía uno de los mejores almacenes de ropa en la ciudad, y al muchacho le sobraba el dinero. Los negocios y el estudio no le llamaban la atención. Pero tenía la cualidad de no negar un favor o una ayuda a un pobre siempre que pudiera hacerlo. Tenía veinte años cuando hubo una guerra entre Asís y la ciudad de Perugia. Francisco salió a combatir por su ciudad, y cayó prisionero de los enemigos. La prisión duró un año, tiempo que él aprovechó para meditar y pensar seriamente en la vida. Al salir de la prisión se incorporó otra vez en el ejército de su ciudad, y se fue a combatir a los enemigos. Se compró una armadura sumamente elegante y el mejor caballo que encontró. Pero por el camino se le presentó un pobre militar que no tenía con qué comprar armadura ni caballería, y Francisco, conmovido, le regaló todo su lujoso equipo militar. Esa noche en sueños sintió que le presentaban en cambio de lo que él había obsequiado, unas armaduras mejores para enfrentarse a los enemigos del espíritu.

Francisco no llegó al campo de batalla porque se enfermó y en plena enfermedad oyó que una voz del cielo le decía: "¿Por qué dedicarse a servir a los jornaleros, en vez de consagrarse a servir al Jefe Supremo de todos?". Entonces se volvió a su ciudad, pero ya no a divertirse y parrandear sino a meditar en serio acerca de su futuro. La gente al verlo tan silencioso y meditabundo comentaba que Francisco probablemente estaba enamorado. Él comentaba: "Sí, estoy enamorado y es de la novia más fiel y más pura y santificadora que existe". Los demás no sabían de quién se trataba, pero él sí sabía muy bien que se estaba enamorando de la pobreza, o sea de una manera de vivir que fuera lo más parecida posible al modo totalmente pobre como vivió Jesús. Y se fue convenciendo de que debía vender todos sus bienes y darlos a los pobres. Paseando un día por el campo encontró a un leproso lleno de llagas y sintió un gran asco hacia él. Pero sintió también una inspiración divina que le decía que si no obramos contra nuestros instintos nunca seremos santos. Entonces se acercó al leproso, y venciendo la espantosa repugnancia que sentía, le besó las llagas. Desde que hizo ese acto heroico logró conseguir de Dios una gran fuerza para dominar sus instintos y poder sacrificarse siempre a favor de los demás. Desde aquel día empezó a visitar a los enfermos en los hospitales y a los pobres. Y les regalaba cuanto llevaba consigo.

Un día, rezando ante un crucifijo en la iglesia de San Damián, le pareció oír que Cristo le decía tres veces: "Francisco, tienes que reparar mi casa, porque está en ruinas". Él creyó que Jesús le mandaba arreglar las paredes de la iglesia de San Damián, que estaban muy deterioradas, y se fue a su casa y vendió su caballo y una buena cantidad de telas del almacén de su padre y le trajo dinero al Padre Capellán de San Damián, pidiéndole que lo dejara quedarse allí ayudándole a reparar esa construcción que estaba en ruinas. El sacerdote le dijo que le aceptaba el quedarse allí, pero que el dinero no se lo aceptaba (le tenía temor a la dura reacción que iba a tener su padre, Pedro Bernardone) Francisco dejó el dinero en una ventana, y al saber que su padre enfurecido venía a castigarlo, se escondió prudentemente. Pedro Bernardone demandó a su hijo Francisco ante el obispo declarando que lo desheredaba y que tenía que devolverle el dinero conseguido con las telas que había vendido. El prelado devolvió el dinero al airado papá, y Francisco, despojándose de su camisa, de su saco y de su manto, los entregó a su padre diciéndole: "Hasta ahora he sido el hijo de Pedro Bernardone. De hoy en adelante podré decir: Padrenuestro que estás en los cielos". El Sr. Obispo le regaló el vestido de uno de sus trabajadores del campo: una sencilla túnica, de tela ordinaria, amarrada en la cintura con un cordón. Francisco trazó una cruz con tiza, sobre su nueva túnica, y con ésta vestirá y pasará el resto de su vida. Ese será el hábito de sus religiosos después: el vestido de un campesino pobre, de un sencillo obrero.

Se fue por los campos orando y cantando. Unos guerrilleros lo encontraron y le dijeron: "¿Usted quién es? – Él respondió: - Yo soy el heraldo o mensajero del gran Rey". Los otros no entendieron qué les quería decir con esto y en cambio de su respuesta le dieron una paliza. Él siguió lo mismo de contento, cantando y rezando a Dios. Después volvió a Asís a dedicarse a levantar y reconstruir la iglesita de San Damián. Y para ello empezó a recorrer las calles pidiendo limosna. La gente que antes lo había visto rico y elegante y ahora lo encontraba pidiendo limosna y vestido tan pobremente, se burlaba de él. Pero consiguió con qué reconstruir el pequeño templo. La Porciúncula. Este nombre es queridísimo para los franciscanos de todo el mundo, porque en la capilla llamada así fue donde Fracisco empezó su comunidad. Porciúncula significa "pequeño terreno". Era una finquita chiquita con una capillita en ruinas. Estaba a 4 kilómetros de Asís. Los padres Benedictinos le dieron permiso de irse a vivir allá, y a nuestro santo le agradaba el sitio por lo pacífico y solitario y porque la capilla estaba dedicada a la Sma. Virgen.

En la misa de la fiesta del apóstol San Matías, el cielo le mostró lo que esperaba de él. Y fue por medio del evangelio de ese día, que es el programa que Cristo dio a sus apóstoles cuando los envió a predicar. Dice así: "Vayan a proclamar que el Reino de los cielos está cerca. No lleven dinero ni sandalias, ni doble vestido para cambiarse. Gratis han recibido, den también gratuitamente". Francisco tomó esto a la letra y se propuso dedicarse al apostolado, pero en medio de la pobreza más estricta. Cuenta San Buenaventura que se encontró con el santo un hombre a quien un cáncer le había desfigurado horriblemente la cara. El otro intentó arrodillarse a sus pies, pero Francisco se lo impidió y le dio un beso en la cara, y el enfermo quedó instantáneamente curado. Y la gente decía: "No se sabe qué admirar más, si el beso o el milagro".

El primero que se le unió en su vida de apostolado fue Bernardo de Quintavalle, un rico comerciante de Asís, el cual invitaba con frecuencia a Francisco a su casa y por la noche se hacía el dormido y veía que el santo se levantaba y empleaba muchas horas dedicado a la oración repitiendo: "mi Dios y mi todo". Le pidió que lo admitiera como su discípulo, vendió todos sus bienes y los dio a los pobres y se fue a acompañarlo a la Porciúncula. El segundo compañero fue Pedro de Cattaneo, canónigo de la catedral de Asís. El tercero, fue Fray Gil, célebre por su sencillez. Cuando ya Francisco tenía 12 compañeros se fueron a Roma a pedirle al Papa que aprobara su comunidad. Viajaron a pie, cantando y rezando, llenos de felicidad, y viviendo de las limosnas que la gente les daba. En Roma no querían aprobar esta comunidad porque les parecía demasiado rígida en cuanto a pobreza, pero al fin un cardenal dijo: "No les podemos prohibir que vivan como lo mandó Cristo en el evangelio". Recibieron la aprobación, y se volvieron a Asís a vivir en pobreza, en oración, en santa alegría y gran fraternidad, junto a la iglesia de la Porciúncula. Dicen que Inocencio III vio en sueños que la Iglesia de Roma estaba a punto de derrumbarse y que aparecían dos hombres a ponerle el hombro e impedir que se derrumbara. El uno era San Francisco, fundador de los franciscanos, y el otro, Santo Domingo, fundador de los dominicos. Desde entonces el Papa se propuso aprobar estas comunidades.

A Francisco lo atacaban a veces terribles tentaciones impuras. Para vencer las pasiones de su cuerpo, tuvo alguna vez que revolcarse entre espinas. Él podía repetir lo del santo antiguo: "trato duramente a mi cuerpo, porque él trata muy duramente a mi alma".


Clara, una joven muy santa de Asís, se entusiasmó por esa vida de pobreza, oración y santa alegría que llevaban los seguidores de Francisco, y abandonando su familia huyó a hacerse moja según su sabia dirección. Con santa Clara fundó él las hermanas clarisas, que tienen hoy conventos en todo el mundo.

Francisco tenía la rara cualidad de hacerse querer de los animales. Las golondrinas le seguían en bandadas y formaban una cruz, por encima de donde él predicaba. Cuando estaba solo en el monte una mirla venía a despertarlo con su canto cuando era la hora de la oración de la medianoche. Pero si el santo estaba enfermo, el animalillo no lo despertaba. Un conejito lo siguió por algún tiempo, con gran cariño. Dicen que un lobo feroz le obedeció cuando el santo le pidió que dejara de atacar a la gente.

Francisco se retiró por 40 días al Monte Alvernia a meditar, y tanto pensó en las heridas de Cristo, que a él también se le formaron las mismas heridas en las manos, en los pies y en el costado. Los seguidores de San Francisco llegaron a ser tan numerosos, que en el año 1219, en una reunión general llamado "El Capítulo de las esteras", se reunieron en Asís más de cinco mil franciscanos. Al santo le emocionaba mucho ver que en todas partes aparecían vocaciones y que de las más diversas regiones le pedían que les enviara sus discípulos tan fervorosos a que predicaran. Él les insistía en que amaran muchísimo a Jesucristo y a la Santa Iglesia Católica, y que vivieran con el mayor desprendimiento posible hacia los bienes materiales, y no se cansaba de recomendarles que cumplieran lo más exactamente posible todo lo que manda el santo evangelio.

Francisco recorría campos y pueblos invitando a la gente a amar más a Jesucristo, y repetía siempre: "El Amor no es amado". Las gentes le escuchaban con especial cariño y se admiraban de lo mucho que sus palabras influían en los corazones para entusiasmarlos por Cristo y su religión.

Dispuso ir a Egipto a evangelizar al sultán y a los mahometanos. Pero ni el jefe musulmán ni sus fanáticos seguidores quisieron aceptar sus mensajes. Entonces se fue a Tierra Santa a visitar en devota peregrinación los Santos Lugares donde Jesús nació, vivió y murió: Belén, Nazaret, Jerusalén, etc. En recuerdo de esta piadosa visita suya los franciscanos están encargados desde hace siglos de custodiar los Santos Lugares de Tierra Santa. Por no cuidarse bien de las clientísimas arenas del desierto de Egipto se enfermó de los ojos y cuando murió estaba casi completamente ciego. Un sufrimiento más que el Señor le permitía para que ganara más premios para el cielo.

San Francisco, que era un verdadero poeta y le encantaba recorrer los campos cantando bellas canciones, compuso un himno a las criaturas, en el cual alaba a Dios por el sol, y la luna, la tierra y las estrellas, el fuego y el viento, el agua y la vegetación. "Alabado sea mi Señor por el hermano sol y la madre tierra, y por los que saben perdonar", etc. Le agradaba mucho cantarlo y hacerlo aprender a los demás y poco antes de morir hizo que sus amigos lo cantaran en su presencia. Su saludo era "Paz y bien".

Cuando sólo tenía 44 años sintió que le llegaba la hora de partir a la eternidad. Dejaba fundada la comunidad de Franciscanos, y la de hermanas Clarisas. Con esto contribuyó enormemente a enfervorizar la Iglesia Católica y a extender la religión de Cristo por todos los países del mundo. Los seguidores de San Francisco (franciscanos, capuchinos, clarisas, etc.) son el grupo religioso más numeroso que existe en la Iglesia Católica. El 3 de octubre de 1226, acostado en el duro suelo, cubierto con un hábito que le habían prestado de limosna, y pidiendo a sus seguidores que se amen siempre como Cristo los ha amado, murió como había vivido: lleno de alegría, de paz y de amor a Dios.

Cuando apenas habían transcurrido dos años después de su muerte, el Sumo Pontífice lo declaró santo y en todos los países de la tierra se venera y se admira a este hombre sencillo y bueno que pasó por el mundo enseñando a amar la naturaleza y a vivir desprendido de los bienes materiales y enamorados de nuestra buen Dios. Fue él quien popularizó la costumbre de hacer pesebres para Navidad.